Ya no quiere comer: pérdida de peso, desnutrición y dificultad para tragar
Respuesta rápida
Perder peso sin proponérselo o comer cada vez menos no es normal en la vejez. Puede deberse a problemas dentales, depresión, medicamentos, enfermedades, dificultad para tragar, soledad o falta de recursos para cocinar. La desnutrición debilita, aumenta el riesgo de caídas e infecciones y retrasa la recuperación. Vale la pena buscar la causa y ajustar la alimentación con ayuda del especialista.
Una pérdida de peso de alrededor del 5% en seis meses sin buscarlo, o la ropa que empieza a quedar holgada, son señales que conviene comentar con el médico.
¿Por qué un adulto mayor deja de comer?
- Boca y dientes: dolor, prótesis mal ajustadas, boca seca o llagas.
- Gusto y olfato disminuidos, que hacen la comida menos apetecible.
- Ánimo: la depresión y la soledad quitan el apetito. Lea sobre la depresión.
- Medicamentos que causan náusea, boca seca o cambios en el sabor. Vea la guía de polifarmacia.
- Problemas digestivos, como el estreñimiento, el reflujo o la saciedad temprana.
- Enfermedades crónicas o no diagnosticadas.
- Demencia: olvida comer, no reconoce la comida o se distrae.
- Dificultad para tragar (ver abajo).
- Situación práctica: no puede ir al mercado, cocinar o pagar la comida.
Dificultad para tragar: señales de alerta
La dificultad para tragar, llamada disfagia, es más frecuente después de una embolia, en la demencia avanzada, en el Parkinson y en otras enfermedades. Conviene consultarla si su familiar:
- Tose o se atraganta al comer o beber.
- Tiene la voz "mojada" o ronca después de comer.
- Tarda mucho en comer o deja comida en la boca.
- Evita ciertos alimentos o líquidos.
- Tiene neumonías repetidas.
Un especialista, y a veces un terapeuta de la deglución, puede indicar posturas, texturas y técnicas para comer con más seguridad. No cambie la consistencia de los alimentos ni use espesantes sin indicación.
¿Qué revisa el especialista?
El peso y su evolución, la alimentación de un día habitual, la boca y los dientes, los medicamentos, el ánimo, la memoria y la capacidad para tragar. Puede usar cuestionarios de nutrición y pedir estudios para buscar causas.
Ideas para comer mejor en casa
- Ofrezca comidas pequeñas y frecuentes, cinco o seis al día.
- Incluya proteína en cada comida: huevo, frijoles, lentejas, pescado, pollo, queso o yogur.
- Enriquezca los platillos: agregue leche en polvo, queso o aceite de oliva a sopas y guisos.
- Cuide la presentación y los sabores que le gustan; use especias si la sal está restringida.
- Comparta la mesa: comer acompañado ayuda a comer más.
- Ofrezca agua y líquidos durante el día, aunque no tenga sed.
Los suplementos nutricionales pueden ayudar cuando la alimentación no alcanza, pero conviene que los indique el médico o el nutriólogo.
Lleve un registro
Pese a su familiar una vez por semana, a la misma hora y con ropa ligera, y anote el resultado. Durante tres días, anote también lo que come y bebe en cada comida. Este registro sencillo ayuda al especialista a medir el problema y a ver si las medidas funcionan. Si no tiene báscula, observe si la ropa, el cinturón o los anillos le quedan más holgados.
Las dietas estrictas a esta edad
En muchas personas mayores, las restricciones severas de sal, azúcar o grasas hacen la comida tan poco apetecible que dejan de comer. El especialista puede valorar si conviene flexibilizar alguna dieta para priorizar que coma lo suficiente.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Llame al 911 o acuda al servicio de urgencias más cercano si su familiar presenta:
- Atragantamiento con dificultad para respirar.
- Dejar de comer y beber por completo, o orinar muy poco.
- Vómito con sangre, evacuaciones negras o dolor abdominal intenso.
- Confusión o somnolencia que aparecen de golpe.
- Fiebre con tos después de atragantarse.
¿Qué preguntar al especialista?
- ¿Cuál puede ser la causa de la pérdida de peso?
- ¿Algún medicamento le está quitando el apetito?
- ¿Necesita una valoración de la deglución o del dentista?
- ¿Conviene un suplemento nutricional?
- ¿Podemos flexibilizar alguna dieta?
Preguntas frecuentes
¿Es normal comer menos con la edad?
El apetito puede disminuir un poco, pero perder peso sin buscarlo no es normal y conviene revisarlo.
¿Los suplementos sustituyen la comida?
No. Complementan la alimentación cuando no alcanza. Lo ideal es que los indique un profesional.
¿Qué hago si mi familiar con demencia no quiere comer?
Ofrezca alimentos que pueda comer con la mano, en un ambiente tranquilo y sin distracciones, y acompáñelo. Si deja de comer o pierde peso, consulte para buscar causas como dolor, problemas dentales o dificultad para tragar.
Referencias
- Volkert D, Beck AM, Cederholm T, et al. ESPEN practical guideline: clinical nutrition and hydration in geriatrics. Clin Nutr. 2022;41(4):958-989.
- Cruz-Jentoft AJ, Bahat G, Bauer J, et al. Sarcopenia: revised European consensus on definition and diagnosis. Age Ageing. 2019;48(1):16-31.
- Baijens LWJ, Clavé P, Cras P, et al. European Society for Swallowing Disorders – European Union Geriatric Medicine Society white paper: oropharyngeal dysphagia as a geriatric syndrome. Clin Interv Aging. 2016;11:1403-1428.
Contenido revisado por médicos especialistas.
Esta información es educativa y no sustituye una consulta médica. AEVUMOON no ofrece servicio de urgencias. Ante una emergencia llame al 911.